La IA en los videojuegos: La estafa millonaria que os estáis tragando con gusto

La IA en los videojuegos: La estafa millonaria que os estáis tragando con gusto

A ver, bajad la música un momento. Vamos a ponernos serios, porque lo que tengo que contaros hoy no es para celebrar, es para que se os caiga la cara de vergüenza. A la industria y a vosotros.

Llevo días leyendo noticias que, por separado, dan miedo. Pero juntas, dibujan un panorama que ni en Black Mirror se atreverían a guionizar por ser demasiado deprimente.

Por un lado, tenemos la avaricia desmedida. Por el otro, el control absoluto. Y en medio, estáis vosotros, aplaudiendo mientras os desguazan vuestro hobby favorito.

La estafa de los 660 millones

Empecemos por el dato que me ha revuelto el estómago esta mañana. Resulta que los juegos que utilizan Inteligencia Artificial han generado 660 millones de dólares en una sola plataforma durante el último año.

Y veo a medio internet celebrándolo. «¡El futuro ya está aquí!», dicen.

¿De verdad? ¿En serio estamos aplaudiendo esto?

Paraos a pensar un segundo, si es que el algoritmo de TikTok no os ha frito ya la capacidad de atención. Que algo genere dinero no significa que sea bueno. La comida basura genera millones. Y ahora, los videojuegos hechos por una máquina que «alucina» píxeles también generan millones.

Felicidades. Habéis conseguido monetizar la mediocridad absoluta. Habéis validado con vuestro dinero que os da igual que detrás de una historia haya un guionista con alma o un prompt frío y calculado.

«Una IA no sufre. Una IA no se enamora. Una IA no tiene crisis existenciales a las tres de la mañana. Simplemente escupe promedios estadísticos para que tú no te aburras. Y vosotros estáis pagando precio de oro por esa cháchara vacía.»

Pero esperad, que si creíais que el problema era solo la calidad, ahora viene lo bueno. Ahora viene cuando os tratan como a niños.

Sony y el «Ministerio de la verdad» en tiempo real

Si la mediocridad de la IA generativa no os asusta, leed esto: Sony ha patentado un sistema que permitiría censurar videojuegos en tiempo real usando IA.

Lo llaman «adaptación de contenido». Yo lo llamo castración artística automatizada.

La idea es que la IA detecte escenas «sensibles» y las modifique sobre la marcha para que no os ofendáis. ¿Qué significa esto? Que ya no importa lo que el creador quisiera contarte. No importa si Hideo Kojima o Neil Druckmann querían que sintieras asco, miedo o incomodidad con una escena violenta.

Ahora, un algoritmo puritano decidirá si eres lo suficientemente mayorcito para ver ese píxel de sangre o escuchar esa palabrota.

El Círculo vicioso: Basura aséptica

Fijaos en la jugada maestra, porque es perversamente perfecta:

  1. Abaratan costes: Usan IA para crear contenido genérico y despedir a los artistas (los 660 millones demuestran que funciona).
  2. Controlan el mensaje: Usan IA para censurar en tiempo real cualquier cosa que se salga del tiesto.

El resultado es un videojuego que es un producto de laboratorio: barato de hacer, inofensivo, sin alma y diseñado para sacaros los cuartos sin que nadie se moleste.

¿Sois jugadores o bebés con tarjeta de crédito?

Aquí es donde me giro hacia vosotros. Porque la culpa no es solo de las empresas (que, al fin y al cabo, solo quieren vuestro dinero). La culpa es vuestra.

Si esos juegos han ganado 660 millones es porque los habéis comprado. Si Sony se plantea censurar juegos es porque cree que sois una generación de cristal incapaz de procesar una obra compleja.

Os estáis conformando con el «fast food» del entretenimiento. Os da igual que el guion lo haya escrito un algoritmo y que la violencia esté censurada por otro, siempre que los colorines brillen en la pantalla 4K.

Abro debate (Si es que os atrevéis)

Así que os lo pregunto directamente, y quiero que seáis honestos en los comentarios, nada de respuestas de bienqueda:

¿Os importa un pimiento que lo que jugáis no tenga alma humana detrás y esté censurado por un robot, o sois de los que tragáis con todo con tal de tener «contenido infinito»?