¿Clair Obscur justo vencedor en The Game Awards?

¿Clair Obscur justo vencedor en The Game Awards?

Felicidades a Clair Obscur, la prueba viviente de que el dinero compra la perfección. Lo que verán a continuación es el análisis descarnado de por qué TGA 2025 fue la gala más cobarde de la historia.

La ceremonia de The Game Awards (TGA) 2025 no fue una celebración; fue un recordatorio de que la industria no tiene pelotas. Los focos, la música épica y el eterno optimismo de Geoff Keighley solo sirvieron para cubrir el hedor de la hipocresía. El GOTY 2025 se fue a las manos de Clair Obscur: Expedition 33, y con este triunfo, la academia enterró su credibilidad bajo una montaña de premios predecibles.

Dejen de aplaudir. Lo que vimos fue una ejecución pública de la creatividad en favor de la rentabilidad.

Clair Obscur: La tiranía del RPG canónico

Seamos honestos. Clair Obscur: Expedition 33 no ganó por ser revolucionario; ganó por ser impecable, pero inofensivo. Se llevó el GOTY, Mejor Dirección, Mejor Narrativa… ¡una barrida tan obscena que los demás nominados debieron sentirse como extras de relleno!

El Jurado de TGA dijo: «Hemos premiado el juego que hace exactamente lo que esperamos, pero con más brilli-brilli«. Es la victoria del producto premium sobre el arte. No es talento; es pereza intelectual disfrazada de consenso.

Clair Obscur es la mascota influencer de los videojuegos. Es popular, es adorable y tiene todas las etiquetas. ¿Meritocracia? No, es la victoria del algoritmo de Sandfall Interactive. ¡Felicidades por haber hecho un juego que no ofende a nadie!

El desprecio a los raros: Fiascos y sorpresas negativas

La verdadera historia de la noche es quién se fue de vacío. El dominio de Clair Obscur supuso una bofetada a los pocos estudios que aún se atreven a innovar de verdad:

El fin del misterio de Kojima: Death Stranding 2

El momento más satisfactorio de la noche fue ver a Hideo Kojima recibir su dosis de realidad. Su secuela, Death Stranding 2: On the Beach, se arrastró por la alfombra roja y se fue a casa con la bolsa vacía en las categorías importantes.

¿Mejor dirección? ¿Mejor narrativa? ¡Olvídate! La academia está harta de las cinemáticas eternas y los tráilers crípticos. Le dijeron, por fin, «Cierra la boca y termina un juego que se entienda, Hideo.»

¿Pero es que el jurado no valoró el esfuerzo artístico en Death Stranding 2? Auto-respuesta troll: Sí lo valoró. Pero se quedaron dormidos a mitad del tráiler. Pasa cuando haces juegos de 80 horas donde la mitad es subir una colina.

La humillación de los nerds de Kingdom Come 2

¡Pobres diablos de Warhorse! Creyeron que hacer el GOTY para la gente que lee libros y le gusta la historia de verdad les daría una oportunidad. Kingdom Come: Deliverance II fue, narrativamente y por ambición, el verdadero competidor.

Pero, claro, el jurado de The Game Awards prefiere una fantasía estilizada donde el protagonista usa armadura plateada brillante a una simulación histórica donde te mueres de disentería.

¿Es el Juego del Año el que debe ser más pulido y accesible? Es el que debe ser más vendible y menos exigente con el jugador. El riesgo es para los indies que no pagan publicidad, no para el evento más grande de la industria.

La única razón para no apagar la TV: El circo de los anuncios

El único consuelo vino de los tráilers. Estos fueron los verdaderos ganadores de la noche, opacando al mismísimo GOTY:

  • Larian y su nueva (y enorme) Biblia: Los creadores de Baldur’s Gate 3 desvelaron Divinity. Si ya nos hicieron perder el trabajo con el anterior, este promete ser «el juego más grande de la historia de Larian». Prepárense para divorcios en 2026.
  • El Remake y la Necrofilia Gamer: El anuncio de un remake del primer Tomb Raider, llamado Legacy of Atlantis, solo confirma que la industria está tan seca de ideas que tiene que resucitar sus muertos de 1996.
  • El Regreso del Viejo Leon: Vimos a un Leon Kennedy envejecido en Resident Evil Re:E. ¿Otro juego de Resident Evil? Qué sorpresa. Pero al menos nos dieron algo jugoso: Control Resonant, la secuela de Remedy, que sí tiene potencial para joder el status quo.

Una noche de tráilers y bostezo

The Game Awards 2025 fue, en el fondo, un maratón de anuncios intercalado con la entrega de premios que ya sabíamos. Fue la confirmación de que la industria del videojuego está cómoda en su burbuja.

¡Nos vemos en el mismo engaño el próximo diciembre!